Los efectos de las lluvias habían provocado el corte de dos carreteras en la provincia de Guadalajara, concretamente la CM-10 y la GU-211. Ya se ha normalizado la situación en ambas.
La CM-10, que quedó cerrada al tráfico este sábado por la mañana, se ha reabierto tras bajar el nivel del agua que motivó su cierre.
Tal y como han informado fuentes del 112 de Castilla-La Mancha, el corte se produjo a las 5.42 horas por balsa de agua, por lo que se ofreció paso alternativo por la CM-1008 y la calle Francisco Aritio.
Quienes intentaban acceder por la rotonda del cuartel del Parque de Ingenieros Militares se encuentran con el paso cerrado por unas grandes barreras y con la indicación expresa de buscarse la salida a través de Francisco Aritio.
El tramo cerrado cerrado alcanzaba hasta el cruce con la carretera de Marchamalo. Otra posibilidad es bordear Cabanillas por la CM-1008 hasta Marchamalo.
Este problema no tiene nada que ver con la inundación el viernes, una vez más, del túnel de acceso a Julián Besteiro, del que dio buena cuenta LA CRÓNICA desde primera hora.
Carretera entre Valverde y Palancares
Por otro lado, se ha reabierto la GU-211 entre Palancares y Valverde de los Arroyos, que estuvo cerrada por acumulación de piedras y tierra, arrastradas por el agua hasta hacer la vía impracticable.