Según adelantó el martes la Cadena COPE desde Madrid, todo quedó resuelto en una nave situada en un polígono del municipio madrileño de Leganés. Allí, agentes de la Policía Nacional localizaron una nave en la que se ha recuperado parte del botín, valorado globalmente en un millón de euros, aunque pendiente del necesario inventario. Las detenciones de los implicados en el robo (seis hombre y una mujer, todos españoles) se produjo el lunes, aunque sólo haya podido confirmarse este extremo a última hora de la mañana de este martes, dadas las restricciones con que se vino informando de los hechos. Los detenidos se encontraban todos ellos en una nave en la zona denominada “Las Piqueñas” del barrio de La Fortuna, a donde habían trasladado lo robado.
Los efectos recuperados se hallaban en sus embalajes originales, y fueron hallados en la nave como en el interior de diversos vehículos aparcados junto a la misma.
Los detenidos son A.B.M, mujer de 23 años de edad, y los varones S.D.B., de 23 años, R.P.S, de 23 años, D.E.M, de 27 años, R.D.V.E, de 23 años, J.F.S., de 26 años y F.C.H., de 29 años.
Lo que sí está acreditado es que estamos ante una banda muy preparada, que no tuvo reparos en emplear varias horas para materializar el hurto. Utilizaron al menos cinco camiones, con los que además realizaron más de un viaje hasta Madrid en esa madrugada de vértigo.
Ya dentro de la nave emplearon las máquinas de pinzas y los toros mecánicos de la empresa para introducir el material en los camiones. Al parecer, entraron por el tejado de la nave y anularon las cámaras de vigilancia y los sensores de movimiento.
Según las mismas fuentes, los camiones robados en el asalto a la nave de Carterpillar. también eran robados. Los lugares en los que fueron sustraídos son variopintos: una empresa de pinturas situada en la calle Guadalajara Jalisco, en el polígono del Henares, fue objeto de uno de esos robos y un camión estacionado junto a la plaza de toros de Yunquera otro de ellos. Además, tuvieron que abandonar uno de esos camiones, al quedárseles atascado entre el rastrojo.
Dentro del almacén había infinidad de televisiones, cámaras, aparatos DVD, marca Thosiba, ordenadores y material electrónico. También había varias motos modelo Harley Dadvison, que no tocaron.