Más de 2.000 toneladas de colza han sido las cosechadas recientemente con destino a su conversión en aceite para su uso en la producción de biodiésel. Así lo ha especificado Estanislao Galve, responsable de la empresa Ingeniería de Sistemas Sostenibles que tiene la intención de construir una planta de este tipo de combustible ecológico en la pedanía de Carrascosa de Henares. Tal y como ha indicado Galve, "estamos a falta únicamente del informe de impacto medioambiental y una vez que lo hayamos obtenido la ejecución de la obra se hará en 14 meses aproximadamente".
Aparte de los trámites de su construcción, la campaña de recogida de la colza, según indica Galve, "ha sido un éxito con unas producciones excelentes y algunas explotaciones dentro de las mejores de España". La producción agrícola de los agricultores que no han hecho ninguna inversión en sementera y en cobertera, es decir, en la siembra y abonado, ha rondado entre los 1.800 y los 2.000 kilos por hectárea, mientras que los agricultores que sí han utilizado algún tipo de abonado han obtenido de media más de 3.000 kilos por hectárea. En total, la producción de colza ha estado entre las 85 y las 90 hectáreas distribuidas en varios municipios de la provincia como Espinosa, Carrascosa de Henares, Arbancón, Cogolludo, Hita, Membrillera o Torre del Burgo entre otros.
A lo largo de esta semana está previsto llevar toda la producción a una planta extractora de aceite ubicada en Valladolid y registrada con el nombre de ACOR con la que se ha establecido un convenio de colaboración. Finalmente, ese aceite será almacenado junto con el que se obtenga de la producción de girasol cuya cosecha comenzará a mediados de octubre hasta mediados de noviembre hasta que la futura planta este en funcionamiento. Para ello, las obras se iniciarán con la parte de la fabrica relativa a la extracción de este aceite.
Así, serán más de 200 los agricultores que destinarán sus plantaciones de girasol a este novedoso fin, que se unirán a la veintena que ya sembró colza para producir biodiesel. Uno de los motivos principales de este interés por este tipo de siembra radica en el beneficio económico ya que el precio es más alto que el de cereal.
Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores apuesta claramente por esta alternativa, ya que se dan todas la condiciones necesarias para el desarrollo de estos cultivos y la posterior producción de biocombustibles. Principalmente esta el compromiso con la Unión Europea de cumplir con la directiva comunitaria que prevé lograr que el 5,75 % del carburante sea biocombustible en 2010.