Agentes de Policía Nacional han detenido a tres personas: español y dos holandeses, acusados de tráfico de estupefacientes. En un chalé de Cabanillas del Campo se almacenaban y procesaban las drogas. En este lugar se han intervenido 28 rollos de tela asfáltica, impregnados de cocaína base, además de gran cantidad de líquidos y sustancias para procesar y transformar ésta y otras drogas.
Agentes de la comisaría de Arganzuela tuvieron conocimiento de la posible existencia de un laboratorio de drogas, que finalmente resultó estar situado en un chalé en la población de Cabanillas del Campo. De inmediato, en colaboración con policías del Grupo XV de la UDYCO, iniciaron gestiones para confirmar las sospechas iniciales.
El chalé, localizado en la aludida población, parecía deshabitado, con las persianas bajas y aspecto descuidado. El propietario era un ciudadano español, empadronado en esa localidad. Durante el dispositivo de vigilancia se observó la llegada de una furgoneta con dos hombres, que entraron en la vivienda y salieron poco después.
Llevaban una caja, que parecía pesada, y vigilaban la posible aparición de otras personas en las inmediaciones. En el mismo coche, se dirigieron a Madrid y deambularon sin rumbo por la ciudad.
Dado el constante cambio de rumbo en la circulación, los agentes decidieron intervenir y detener el vehículo, con apoyo de los Alazanes de la B.PS.C. Los ocupantes fueron identificados como David M.S., madrileño de 31 años, y Alfonso León Elisabeth Z., ciudadano holandés, de 40. En el vehículo llevaban bidones con líquido y una gran caja de cartón, llena de fragmentos de un material de color negro, con un fuerte olor a sustancias químicas.
Los dos hombres no pudieron dar explicación de la sustancia ni de su origen. Ante la sospecha de que se tratara de estupefacientes, allí mismo, agentes de Policía Científica realizaron un análisis, que dio positivo a la cocaína. Los sospechosos fueron detenidos. El estado de la sustancia intervenida en el vehículo requiere un ulterior tratamiento y manipulación para conseguir la forma de presentación y consumo de mercado.
A continuación, los investigadores solicitaron mandamiento de entrada y registro para el chalé de Cabanillas del Campo. Allí se intervinieron treinta y siete planchas de una sustancia negra, oleosa, de fuerte olor a productos químicos, recubierta de papel de aluminio, parecida al material impermeabilizante, similar a la intervenida a los detenidos en la furgoneta. Arrojó un peso de 663 kilos. En el salón había un arcón congelador grande, con recipientes de líquidos para procesar cocaína, éxtasis y otros estupefacientes. Tenía la temperatura idónea para mantener estos productos. Se encontró también en la casa una cámara de secado con sustancias en polvo.
Distribuida por la primera planta, se intervino una sustancia en polvo, que dio positivo a la cocaína. Estaba en diferentes fases de proceso para su desarrollo, en papel secante y en distintos envases. Estos mismos recipientes aparecían distribuidos por toda la casa. Por otra parte, y también repartidos por la vivienda, había gran cantidad de líquidos y elementos sólidos para procesar la cocaína.
Además de todo lo anterior, se han intervenido gatos hidráulicos, máquina centrifugadora, multitud de probetas, embudos, papel de filtro y secante, guantes de látex, mascarillas, medidores del grado de acidez, moldes, prensa artesanal, ventiladores eléctricos, compresor, batidoras, etc., etc..
En el curso de la investigación, ha sido detenido otro ciudadano holandés, implicado en los hechos. Continúan las investigaciones a fin de determinar otras posibles responsabilidades.